ABORÍGENES DE VENEZUELA

 

 

 

Historia

Nuestros aborígenes eran una población escasa y dispersa. Los indígenas

se organizaban en tribus independientes unas de otras, sin mantener una

unidad social ni política, es decir, no poseían una uniformidad cultural.

Algunas de estas tribus se dedicaban a la pesca, a la caza y recolección de

frutos, es decir, eran nómadas; mientras otras obtenían su alimento gracias

a  la agricultura, ya que se habían establecido en una zona determinada del

país.

 

Realizaban actividades como la caza y la pesca, a cargo de los hombres,

mientras las mujeres se ocupaban de las plantaciones, el hilado y las

artesanía en cerámica. También practicaron la navegación en canoas. Las

tribus del delta poseían centenares de canoas de gran estructura.

Sus productos principales eran la mandioca, el zapallo, el maíz, el poroto, la

batata, el algodón, el maní y la yerba mate.Cubrían sus cuerpos con telas

(aunque los hombres generalmente andaban desnudos) que fabricaban a

partir de las cortezas de los árboles.La plaza central, albergaba la vida

social de la comunidad, cuyo jefe era el tuvichá, que distribuía entre los

habitantes el trabajo y los bienes de consumo, ya que la propiedad era

colectiva. Compartía su liderazgo con el payé, que ejercía la supremacía

religiosa. Mediador entre los dioses y los hombres, dirigía los ceremoniales

muchas veces administrando sustancias alucinógenas a la población,

extraídas de hierbas y hongos. Además estaba el mburuvichá, que era el

principal personaje en la esfera política.

En sus ceremonias religiosas carecieron de templos y de imágenes

materiales representativas de sus divinidades, que eran puro espíritu,

encabezadas por el engendrador del universo llamado Ñamandú. Su

opuesto y divinidad destructiva, era Añá. Creían en la reencarnación. Con

el deceso de las personas comenzaba otra vida mucho más plena, en la

“tierra sin males” ubicada físicamente, detrás del infranqueable Océano

Atlántico, que infructuosamente trataron de hallar. Enterraban a sus

muertos en sus propias viviendas, acompañándolos de todo lo que

pudieran necesitar para la travesía.

 

 

La invasión de los españoles, la practica de esclavizar a los indígenas y la

guerra de conquista, dieron origen al arrasamiento de muchos pueblos y

exterminio de gran parte de la población aborigen.